Las 5 Verdades Fundamentales sobre el Comportamiento del Internauta

La mayoría de tus usuarios tienen que interactuar con tu diseño sin saber cómo funciona tu web, sin saber (o acordarse) de dónde están las cosas ni para qué sirven. Para conseguir hacer lo que pretenden en tu website, con lo único que cuentan es con su experiencia de navegación y uso del ordenador, experiencia que seguro que es mucho menor que la tuya. Por tanto, van a comportarse de un modo semejante a como lo hacen cuando navegan y van a esperar que las cosas funcionen del mismo modo: la usabilidad es clave. En este artículo te voy a contar las 5 verdades fundamentales que describen cómo se comporta el internauta típico. Conocerlas es esencial si buscas un diseño que sea fácil de usar, intuitivo y que convierta.

#1 No Lee: Escanea

¿Recuerdas la última vez que leiste una página web en su totalidad? Nuestro modo de consumir el contenido en la web no es lineal, ni empieza por el principio y acaba al final. Existen multitud de estudios de eyetracking, que siguen el trazado de la vista del ojo del internauta sobre las páginas web y que demuestran que en la web no leemos: escaneamos. El patrón de escaneo más frecuente es el tipo F, pero depende de la ubicación de imágenes y elementos gráficos (poderosos imanes de la atención).

#2 No Estudia: Intuye

No esperes un comportamiento analítico exhaustivo de tu usuario: actúa impulsivamente:

  • No diseña un plan de acción: actúa convulsivamente
  • No espera a tener el 100% de la información para tomar decisiones
  • La mayor parte de la información que asimilia no la ha leido: la ha percibido
  • Maneja continuamente cosas sin leer las instrucciones
  • Descarta lo que no es intuitivo

#3 No Conoce tu Website Como Tú

Tú sabes, con los ojos cerrados, dónde estan cada uno de los elementos en tu web. Tanto es así, que muchas veces te resulta increíble que la gente no los vea. Te recomiendo que pruebes con gente que nunca haya visto alguna de tus páginas y le pidas que te cuente lo que ve. O mejor: pídele que haga alguna acción. Cuanto menos experto sea -tecnológicamente hablando- mejor. Te darás cuenta de que:

  • No conoce cada uno de los pixels de tu página como tú
  • Consume menos del 20% de la información que presentas en tu página. Si lo que quiere hacer no está entre ese 20% se marchará en busca de otra página
  • No categoriza ni organiza la información como tú lo has hecho
  • No llama las cosas como tú las llamas
  • No sabe cuál es la información más importante: sus ojos le llevan a los elementos más llamativos

#4 No Tiene Tiempo Ni Tampoco Memoria

Piensa que dedica muy poco tiempo a analizar tu contenido. Rápidamente decide si tu página puede contener lo que busca. Has de tener en cuenta que:

  • No se acuerda de lo que ha visto antes
  • No sabe en qué punto de tu web se encuentra si tú no se lo dices
  • Apenas tiene capacidad de atención para prestártela
  • Al tiempo que navega está haciendo otra cosa y no puede dedicarte toda su atención
  • Sabe que hay infinidad de páginas como la tuya donde les puede resultar encontrar de un modo mucho más fácil lo que necesita

#5 No Es en Absoluto Experto

De hecho, hace cosas como:

  • Doble clic en los enlaces
  • No le gusta hacer scroll
  • Nunca lee las instrucciones
  • Prefiere hacer clic antes que tener que escribir en un formulario
  • Le gustan mucho más las imagenes que el texto

Ya lo Sabes: Estas Avisado

Utiliza todos los convencionalismos que puedas: fíjate en los webs más utilizados (Google, Yahoo, YouTube, etc.) y observa cómo hacen las cosas. Piensa que sus interfaces están muy cuidadas y que los internautas pasan mucho tiempo con ellos y están acostumbrados a su modo de operar. Y sobre todo, haz siempre las cosas del modo más sencillo que puedas.

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