4 Modelos de Monetización para tu Site a Prueba de Crisis

Tiempo de crisis. Y crisis para todos. Ni siquiera la publicidad online, a pesar de lo que algunos anunciaban, ha resistido a este clima de pesimismo y desconcierto. Los ingresos por publicidad caen, aunque tu tendencia en tráfico sea alcista. Algunos no han podido resistirlo, cruzan los dedos y ponen su esperanza en donaciones anónimas para intentar subsistir. Y todo porque, tal vez estemos obsesionados con la publicidad (y si me aprietas un poco AdSense) como único método de monetización en la Red… Efectivamente, existen otros modelos de negocio que, aunque no son tan sencillos son mucho, pero que mucho más lucrativos. ¿Quieres saber cuáles?

Las Debilidades de AdSense: el Modelo por Defecto

No me malinterpretes: AdSense es la red publicitaria que más anunciantes concentra del mundo y la que ha puesto al alcance de cualquier pequeño website un pequeño flujo de ingresos extra. Pero una cosa es eso y otra decir que sea el modelo de monetización más rentable que hay. En primer lugar porque el intermediario (Google) se lleva su parte. He realizado múltiples campañas en AdWords y manteniendo sites con AdSense y, trabajando sobre la misma temática he podido calcular que Google se queda con entre un 50 y un 60% de lo que el publicista paga por el anuncio, y da el otro 40% al editor. En segundo lugar porque AdSense permite un control muy limitado al editor. Y así podríamos seguir con una buena lista de pegas.

Modelo 1: Freemium

Se trata de modelos en los que una parte de tus contenidos y/o servicios están disponibles únicamente a aquellos usuarios que se suscriben a cambio de una tarifa típicamente mensual. Se trata de un modelo francamente interesante, porque te permite mantener el mismo nivel de exposición y relación a través de tus contenidos en abierto, al tiempo que abres una nueva vía de monetización. Por mucho que algunos se animen a asegurar que los modelos de pago no funcionan en Internet, existen casos que confirman lo contrario: flickr, SEOmoz, … Yo en primera persona te puedo asegurar que con la Zona Premium de dZoom estamos teniendo muy buenos resultados.

Modelo 2: Programas de Afiliación

Típicamente consiste en que recibes un porcentaje de las ventas que generes a un site dado desde tu website. Cada vez que le cuento el modelo a alguien que no está familiarizado, se le ponen los pelos como escarpias. Porque, en este caso se cobra por acción (CPA) y tú, no tienes ningún mecanismo de control para verificar cuál es el rendimiento de tus acciones: deberás fiarte de la central de afiliación correspondiente.

Los mejores resultados en este tipo de modelo se obtienen cuando tienes verdadera capacidad de influencia y realizas una recomendación explícita de un producto. Pero, ¡cuidado!, eso no quiere decir que debas recomendar un producto por el hecho de que te lleves una comisión por ello. Recuerda que estás comprometiendo tu crédito y tu marca. E importante: sé transparente para no dañar tu credibilidad. Aunque las opiniones y la recomendación que expreses sean totalmente honestas, si te llevas comisión por venta, házselo saber a tu lector para que juzgue por sí mismo.

He visto programas de afiliación en la red en inglés con comisiones de hasta el 50%. Desafortunadamente, los programas de afiliación en castellano están mucho menos desarrollados y no son tan generosos. Los valores típicos que puedes encontrarte son de entre el 2% y el 5%.

Modelo 3: Productos Propios (ej. eBook)

Tus suscriptores y seguidores ya son clientes tuyos aunque no te paguen con dinero por ello. Te están pagando con su atención. De hecho, tienes el enorme privilegio y la capacidad de poder influir en lo que piensan y en lo que deciden. Les importa y les interesa lo que dices y lo que cuentas. Son, en definitiva, potenciales clientes de otro tipo de productos que puedes generar. ¿Pero cuáles? Lo más sencillo y directo es un eBook, pero seguro que, dependiendo de tu temática se te ocurren tus propios productos.

Y te puedes preguntar… si escribo posts en abierto ¿alguien comprará mi libro? Y la respuesta es, por supuesto. En primera persona te puedo contar que a los 5 meses de estar leyendo a Aaron Wall en abierto, decidí comprar su SEO Book. Y es una compra de la que no me arrepiento en absoluto. Además, existe una regla mágica que aplica a todo ser humano y que es llamada El Concepto Bikini. No importa cuanta ropa te quites (cuantas cosas cuentes): la gente se fija en el bikini que todavía llevas puesto, y está dispuesta a pagar por que te quites lo último que te queda (el eBook).

La ventaja de los productos propios (especialmente si son de tipo intelectual) es que tienen unos márgenes magníficos y, si realmente eres una persona seguida y con influencia, dan unos resultados espectaculares. Pero, por muy buenos que sean, no son los mejores. De hecho, el anteriormente mencionado Aaron Wall abandonó su modelo de monetización basado en su propio eBook por otro modelo de monetización más rentable si cabe. ¿Quieres saber cuál?

Modelo 4: Programa de Formación Online

Es el rey de reyes. Está en la más alta gama de monetización, pero no está al alcance de todos los propietarios de un website. Debes dedicar mucho tiempo a la elaboración de tu curriculum y tus contenidos. Y, sobre todo, tienes que tener una marca muy muy potente. Se trata de pequeños espacios de élite en los que, con contenidos eminentemente visuales, grandes celebridades revelan sus secretos. Suelen acompañarlos de potentes campañas de marketing de afiliados para promocionarlos convenientemente. Algunos ejemplos son: el Teaching Sells de Brian Clark, Blog Mastermind de Yaro Starak o el SEO Training de Aaron Wall.

¿Más Formas de Monetizar?

Hay más. Siempre hay más. ¿Te atreves a compartir la tuya?

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